No ha sido fácil haber sido un niño de la polio en España. Y os aseguro —y los que me conocéis sabéis que no suelo quejarme— que tampoco es fácil sufrir ahora, cuando vas cumpliendo años, los síntomas del síndrome postpolio. Muchos de aquellos niños que no fueron vacunados a tiempo tienen hoy entre 55 y 80 años, y su situación no está siendo debidamente valorada ni por nuestros responsables políticos ni por nuestro sistema de salud del que todos nos sentimos orgullosos.
José Antonio Lagar García

No hay comentarios:
Publicar un comentario