El síndrome postpolio puede manifestarse entre 15 y 40 años después del
episodio agudo, con síntomas como fatiga progresiva, debilidad muscular
nueva y dolor.
Caso 1: Atrofia importante del miembro inferior izquierdo. Caso 2: Atrofia significativa del miembro inferior izquierdo. Fotos: Caso Clínico - Luisa Fernanda Zúñiga Cerón et al.
Se presenta el caso de una paciente de 59 años, con antecedentes clínicos significativos: escoliosis idiopática y poliomielitis durante la infancia, artrodesis lumbar realizada 26 años antes de la consulta y displasia de cadera derecha. El manejo del dolor crónico se había realizado con pregabalina y tramadol durante los últimos dos años.
En las semanas previas a su ingreso, la paciente reportó un cuadro de dolor intenso en la región lumbar con una duración de 15 días, el cual comprometía tanto la sedestación como el decúbito supino. El dolor se irradiaba hacia el miembro inferior izquierdo, el cual presentaba atrofia muscular atribuida a las secuelas de la poliomielitis sufrida en la infancia. A la exploración física, la fuerza muscular en miembros inferiores era de 3/5, con reflejos positivos.
Durante su evaluación en urgencias, manifestó además una sensación de
cuerpo extraño en la región dorsal derecha, posiblemente asociada a su
antecedente de artrodesis.
Estudios imagenológicos y neurofisiológicos
Se
indicó una radiografía de columna que mostró instrumentación con barras
de Harrington sin signos de corrosión, escoliosis lumbar convexa
izquierda, y presencia de alambres y ganchos sublaminares desde T12
hasta S1. Posteriormente se solicitó un electromiograma (EMG) con
velocidades de conducción nerviosa, el cual evidenció una lesión axonal
crónica en miembros inferiores, sin signos de denervación aguda ni
compromiso sensitivo.
A pesar de que las velocidades de
conducción y las amplitudes motoras eran normales, se observó una
disminución del 50% en la amplitud del nervio peroneo izquierdo con
respecto al derecho. Los resultados del EMG confirmaron signos de
denervación crónica bilateral con disminución del reclutamiento de
unidades motoras y presencia de potenciales polifásicos.
Diagnóstico y tratamiento
Con
base en la historia clínica, los hallazgos electromiográficos y la
exclusión de otras patologías, se concluyó que el cuadro clínico era
compatible con el síndrome postpolio (SPP). Se inició tratamiento con
prednisona, observándose una mejoría leve de los síntomas. La evolución
fue vigilada durante los dos meses siguientes, evidenciando progresiva
modulación del dolor.
Caso clínico 2
El
segundo caso corresponde a un paciente masculino de 47 años, con
antecedente de poliomielitis infantil a los cinco años de edad. Consultó
por síntomas respiratorios agudos: hipertermia, disnea, dolor torácico
opresivo y tos con expectoración purulenta. La radiografía de tórax
mostró consolidación en la base pulmonar izquierda, por lo que se inició
manejo antibiótico con ampicilina/sulbactam ante la sospecha de
neumonía basal izquierda.
Síntomas musculoesqueléticos asociados
Durante su estancia hospitalaria, el paciente refirió además fatiga al caminar, mialgias y debilidad en el miembro inferior izquierdo. A la exploración se evidenció una atrofia muscular
marcada en los músculos gastrocnemio y tibial anterior (Figura 3), sin
alteraciones en el balance articular de la rodilla, con fuerza muscular
de 4/5, reflejos positivos y sensibilidad conservada. La prueba de
Patrick fue negativa, descartando compromiso articular de cadera o
sacroilíaco.
No se realizó estudio electromiográfico; sin
embargo, mediante resonancia magnética de columna se descartó una
compresión radicular. El cuadro fue valorado por neurología, que
diagnosticó síndrome postpolio en base a los criterios clínicos, sin
requerir estudios adicionales.
Intervención terapéutica
El
paciente fue manejado con antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y
fisioterapia, lográndose una mejoría progresiva durante el seguimiento
ambulatorio de dos meses.
Características clínicas comunes
Ambos pacientes presentaban un patrón clínico compartido: dolor crónico, debilidad progresiva, fatiga y atrofia muscular
asimétrica, según lo señalan los autores (Zúñiga Cerón et al). Estas
manifestaciones son características del síndrome postpolio, entidad que
puede aparecer décadas después del episodio agudo de poliomielitis
paralítica. En ambos casos, el diagnóstico se basó en la combinación de
historia clínica detallada, hallazgos clínicos y, en el primer caso,
estudios electrofisiológicos.
Diagnóstico diferencial y consideraciones clínicas
El
SPP no debe considerarse como una secuela pasiva de la poliomielitis,
sino como una entidad progresiva, posiblemente asociada a mecanismos
inflamatorios persistentes, inestabilidad de las motoneuronas o
respuestas inmunológicas crónicas.
Su diagnóstico requiere
la exclusión de múltiples patologías neuromusculares, como esclerosis
lateral amiotrófica, radiculopatías, distrofias musculares, trastornos
autoinmunes, entre otras. La evaluación debe ser integral e
interdisciplinaria, considerando tanto estudios clínicos como
paraclínicos según la sospecha diagnóstica.
En los casos
presentados, si bien no se agotaron todos los recursos diagnósticos
disponibles, se realizó una historia clínica sólida y un análisis
razonado que permitió una aproximación diagnóstica efectiva.
https://medicinaysaludpublica.com/noticias/casos-clinicos/debilidad-progresiva-y-fatiga-muscular-en-adultos-mayores-como-indicadores-clinicos-de-sindrome-postpolio/27162?fbclid=IwY2xjawKB-7pleHRuA2FlbQIxMQABHl39OGoRUlyLF91atOTaLHy0Otxzm8y9ynO0ceJULJehCvrIcuh9P56-t9Tw_aem_t6LVKd2Eh3_Ow7KMkdnuFg