Está claro qué, allá dónde esté nuestro querido amigo y compañero, sigue velando por nosotros y los Derechos de las Personas con Discapacidad. Gracias a la familia por el detalle, hasta siempre querido amigo!!!
Javier García Fuentes
Está claro qué, allá dónde esté nuestro querido amigo y compañero, sigue velando por nosotros y los Derechos de las Personas con Discapacidad. Gracias a la familia por el detalle, hasta siempre querido amigo!!!
Javier García Fuentes
Hoy se nos ha ido nuestro querido compañero y amigo, fundador de "Cota Cero", Juan Romero. Dios quiera que allá donde se encuentre disfrute de la paz, respeto y dignidad a que se hizo acreedor durante su trayectoria vital.
Nuestros mejores deseos de apoyo y consuelo a su esposa Mari Carmen Cortes Lara y familia.
HASTA SIEMPRE QUERIDO AMIGO!!!
D.E.P.
Javier García Fuentes
El pasado día 1 de diciembre, tuve la posibilidad de comparecer en la Comisión de Memoria Democrática, para defender la inclusión de los afectados de Polio como víctimas del franquismo.
El Anteproyecto de Ley de Memoria Democrática ha entrado en fase de consulta a la ciudadanía, desde nuestra Asociación Nacional de Personas con Discapacidad "Cota Cero", nuestras aportaciones:
Javier García Fuentes
Javier García es presidente de Cota Cero, una asociación nacional de afectados por la polio nacida en 2015. Persona activa donde las haya, este conquense reside en Córdoba desde los 17 años. Aquí se casó, fue padre y desarrolló su labor profesional en la banca. Ahora trabaja en esta ciudad para conseguir que los enfermos de polio de las décadas de los 50 y 60 sean reconocidos como víctimas del franquismo en la Ley de la Memoria Democrática que tramita el Gobierno.
Explíqueme qué les ha llevado a solicitar que los enfermos de polio sean reconocidos como víctimas del franquismo en la Ley de la Memoria Democrática.
La Ley de Memoria Democrática se hace para reconocer y resarcir a las personas que hayan sido víctimas de la represión o la tortura. Nosotros decimos que somos víctimas del franquismo porque en España, aunque siempre ha habido polio y del último caso del que se tienen datos es de 1988, entre 1955 y 1963 la vacuna de Jonas Salk ya estaba disponible tanto en Europa como en Estados Unidos y se estaban haciendo campañas masivas de vacunación, pero en España se negaba la mayor. Aquí se decía que no había pandemia ni afectados. Es más, en 1958 España organizó el 5º simposium internacional sobre polio y en aquel momento Juan Bosch Marín, que era el especialista y el que abanderaba el equipo español, dijo textualmente, y así lo recogen los medios de comunicación del momento, que en España no había pandemia de polio y que si había algún caso era tan pírrico que no tendría ni reflejo en las estadísticas. Eso contravenía absolutamente la verdad porque en ese momento había miles de afectados y miles de fallecidos.
¿Cuándo llegó a España la vacuna?
Después de ese simposium se autorizó por primera vez el traer una remesa de vacunas, pero en el ámbito privado. El gobierno de la época se vanagloriaba de que habían vacunado a un millón de niños, pero lo que no decía era que éramos tres millones de niños. A los que se vacunó fue a los próximos al régimen o a personas con recursos económicos. Por limpiarse un poco la cara decían también que vacunaron a los «pobres de solemnidad», los que estaban inscritos en la beneficencia municipal, pero esos fueron los menos.
¿Y por qué no se vacunaron más?
Cada pinchazo costaba 9 pesetas y eran tres vacunas inyectables. El proceso de vacunación eran 27 pesetas por niño y el precio fue una de las causas por las que mucha gente no pudo acceder a las vacunas. También por la falta de publicidad porque prácticamente nadie sabía que esa vacuna estaba ahí. En cualquier caso, no se vacunó ni a un tercio de los que necesitábamos la vacuna.
Con lo cual siguieron subiendo los contagios.
Evidentemente. No se corrigió y los índices de contagio no bajaron y fueron incrementándose hasta noviembre de 1963, que fue cuando el gobierno vio que era insostenible y empezaron con campañas de vacunación. Pero después de esa primera campaña se relajaron los medios técnicos, humanos y económicos y, tras el éxito inicial, en el 69 hubo un rebrote importante e infinitamente más significativo que en el resto de Europa, incluido Portugal, que también tenía un régimen dictatorial.
También hubo casos de niños que enfermaron con la vacuna.
La vacuna inyectable tenía un problema y la recomendación era que no se aplicara en época estival porque como había que mantenerla por debajo de 4 grados era muy fácil que se rompiera la cadena del frío. Pero se hizo y esa fue una de las causas de que muchos de los que se vacunaron y no estaban enfermos de polio contrajeran la enfermedad. Después ya vino la vacuna líquida de Sabin, que no necesitaba tanto personal para ser dispensada y, sobre todo, que no tenía esos problemas de conservación. Esa atajó muy bien la pandemia. Por todo eso decimos que somos víctimas. Las leyes base de sanidad de 1944 garantizaban la sanidad y el bienestar de todos los ciudadanos, pero en nuestro caso se incumplió flagrantemente. Y no solo no se cumplió sino que nos ocultaron y se ocultó la verdad.
Usted se contagió de polio. ¿Qué tratamientos médicos tuvo?
Una de las consecuencias de la polio es la parálisis en brazos o piernas. Algunos niños eran recluidos en instituciones sanitarias, como el hospital de San Juan de Dios en Madrid, que fue una referencia nacional en este tema, y muchos de nosotros estuvimos allí hasta tres años. Nos sometieron a operaciones quirúrgicas de forma recurrente y sistemática y, lo más grave de todo, sin consentimiento paterno. Nos tenían como conejillos de indias y éramos niños. Los propios médicos no tenían ni idea de lo que era la polio y con nosotros lo que hacían era practicar el sistema de prueba y error.
¿Qué edad tenía por aquel entonces?
Estuve ingresado entre los 4 y 7 años, más o menos, y hubo compañeros míos que estuvieron más. Yo tengo registradas 17 intervenciones quirúrgicas en mi pierna, supuestamente para mejorarme las secuelas de la polio, pero evidentemente la pierna nunca me ha funcionado porque una de las características de la polio es que los músculos dejan de funcionar porque afecta al sistema nervioso, y la pierna no se desarrolla, se queda encogida y no crece. Por eso también somos víctimas del franquismo y por eso queremos estar en la Ley de Memoria Democrática y que se nos reconozca lo mismo que a otros colectivos, como el gay o el gitano, que ya sí que están incluidos en el anteproyecto de ley.
¿Qué movimientos han hecho en este sentido?
Estamos en contacto con el gabinete de Vicepresidencia del Gobierno de Carmen Calvo y esperamos que ahora en el Congreso, que se va abrir un proceso de alegaciones, podamos introducir que el colectivo de enfermos de polio fuimos represaliados del franquismo y que también merecemos reconocimiento y reparación. En cualquier caso, hemos tenido distintas reuniones porque queremos hablar de este tema con todos los grupos políticos; esto no es una cosa de partidos, evidentemente. Queremos que también se nos reconozca que fuimos torturados, porque yo lo recuerdo como una tortura constante.
¿Cuántas víctimas de polio hubo?
Todo está bajo un tupido velo porque hubo una censura tremenda con estos temas y si te vas a los medios de comunicación de la época apenas verás nada sobre la polio. Pero según el profesor de Historia de la Medicina Juan Antonio Rodríguez Sánchez, que ha hecho un trabajo extraordinario sobre la polio, fuimos aproximadamente unos 30.000 infectados y 2.000 fallecidos. Pero hay que recordar que no todos los afectados acudieron a instituciones sanitarias y esos no están registrados.
Las cosas han cambiado mucho desde entonces. ¿Lo tienen ahora más fácil?
Hoy en día tenemos una dificultad extrema para acceder a productos ortoprotésicos, como sillas de rueda, aparatos o corsés que necesitamos para tener una vida más o menos en igualdad de condiciones del resto de las personas. Quizá lo tenemos por una falsa o mala interpretación de la eficacia en la gestión de recursos y este tema sanitario habría que verlo de otra manera, porque afecta a nuestros derechos fundamentales.
Por cierto, ¿algo que decirle a los ‘antivacunas’?
Que ojalá a mí me hubieran vacunado en el 61, cuando nací, porque cogí la polio a los seis meses y medio, como la mayoría de nosotros, y hemos tenido una vida difícil.
https://www.diariocordoba.com/noticias/cordobalocal/javier-garcia-queremos-reconozca-victimas-franquismo_1395391.html?fbclid=IwAR3dJMZbrqQbpnbc1Ldfubrxn8rPpb8cfnawoX7QhtsBmV8bGCvHJU3IIoM
Hoy CanaSur Tv ha querido compartir con nosotros unos minutos de la realidad de los afectados de POLIO. En los informativos de medio día un resumen, en la programación de noche pondrán en programa completo.
Javier García Fuentes
DE FANTASMAS, FANTASMILLAS Y FANTASMONES: En un comunicado oficial del CERMI de fecha 20 de octubre de 2020, indican sobre la Fiscalía de Sala para la Discapacidad y Mayores, que ha sido una demanda sostenida por ellos, es decir que poco menos que ha sido realidad gracias a su mediación y empeño.
Hoy nos han invitado, a "Cota Cero", a un programa de Tv en la Televisión local de Córdoba para hablar de Los Niños de la Polio y la futura Ley de Memoria Democrática. Esto es por todos y para todos, hoy me he sentido como si todos los afectados de POLIO estuvierais conmigo en el estudio. GRACIAS por estar ahí!!!
Javier García Fuentes
Tras cinco años de perseverante reivindicación, al fin, hemos conseguido que la Parroquia de Santiago de Lucena (edificio con la máxima protección BIC) sea accesible para todos los ciudadanos.
Esta indudable mejora de la accesibilidad en un edificio que tiene la máxima protección patrimonial (Bien de Interés Cultural) como efecto secundario tiene el echar por tierra la leyenda urbana de que el patrimonio artístico “no se toca”.
Por ello queremos hacer un llamamiento al resto de iglesias, edificios religiosos afines u otros edificios “protegidos” para que revisen su accesibilidad y no se perpetren trás un criterio caduco y trasnochado donde la protección del patrimonio está por encima de los Derechos Humanos.
Y si no están de acuerdo, pueden ver la magnífica intervención que se ha realizado en la Parroquia Santiago.
Yo diría que ha quedado más bonita que antes. Y si no, por lo menos, más justa.
Juan Romero