Con la reciente investidura del Presidente del gobierno y la pronta
formación del ejecutivo, desde el Foro de Vida Independiente y Divertad
(FVID) esperamos que arranque la nueva legislatura para que las
distintas administraciones gubernamentales se decidan a poder afrontar y
resolver los principales retos para que las personas discriminadas por
su diversidad funcional puedan alcanzar la igualdad de oportunidades
para su inclusión social.
Uno de los temas pendientes, ya tratados desde el
FVID en la legislatura anterior con los diferentes partidos políticos
representados en el Congreso (que tuvo una buena acogida), es la
urgente necesidad de desarrollar una Ley de Vida Independiente y asistencia personal.
La Asistencia Personal es fundamental para alcanzar esa
igualdad de oportunidades y llevar una vida incluido en la comunidad
para un número importante de las personas con diversidad funcional.
Pero a día de hoy es el recurso menos empleado en la cartera de
prestaciones de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a
Personas en Situación de Dependencia (en adelante LEPA). Además, las
distintas versiones de Asistencia Personal en funcionamiento no cumplen
los estándares determinados por el Comité sobre los Derechos de las
Personas con Discapacidad de Naciones Unidas en su Observación general
núm. 5 (2017) sobre el derecho a vivir de forma independiente y a ser
incluido en la comunidad.
Desde el año 2001, en que nace el Foro de Vida Independiente en España
venimos abogando por la implantación de la Asistencia Personal,
como parte esencial del movimiento de vida independiente y el medio
indispensable para garantizar nuestros derechos fundamentales. Ya en
2005 comparecimos en el Congreso de los diputados para explicar lo que
es esta figura y la importancia de que se formalizara en la LEPA.
Defendimos su inclusión en la LEPA, dado que era una Ley que iba a
reconocer derechos subjetivos y fuimos la excepcional voz de la
diversidad funcional apostando por la Asistencia Personal en aquel
momento, incluso protagonizando un encierro de 24 horas en el IMSERSO en
el 2006.
Apostamos por la inclusión de la Asistencia Personal en la LEPA. Sin
embargo, con su publicación, ya se advirtió que su orientación hacia los
servicios y atención a las personas en situación de dependencia frente a
las prestaciones y promoción de la autonomía, complicaba mucho un
desarrollo adecuado de la Asistencia Personal y la vida independiente.
Pasados 13 años desde la puesta en marcha de la LEPA, se ha
confirmado lo que expresamos en su momento. El desarrollo de la
asistencia personal en el marco de la LEPA ha demostrado las carencias y
debilidades que anticipábamos, tales como restricciones en el uso de la
prestación, límites en la edad, escasa dotación económica, promoción
inadecuada, limitaciones territoriales, exclusión por tipo de diversidad
y otras incompatibilidades para alcanzar la igualdad de oportunidades y
la inclusión social. Todo esto
no nos permite poder gestionar
nuestras propias vidas y elegir cómo desarrollarlas, porque la
prestación ha sido encajada en un sistema orientado hacia la
dependencia, en lugar de facilitar la independencia y la libertad.
El actual modelo de Asistencia Personal ni atiende a derechos
fundamentales y principios recogidos en la Constitución Española de
1978, como la Libertad de residencia y de circulación o la Igualdad ante
la ley de todos los ciudadanos, que todavía muchas personas no pueden
ejercer plenamente por motivo de su funcionamiento corporal, ni atiende a
los preceptos de Naciones Unidas respecto a la Vida Independiente. Por
eso, desde el
FVID, pensamos que la Asistencia Personal y la
vida independiente deben salir de la LEPA y tener su propia ley para
poder desarrollarse de forma inequívoca. Y para defender esta propuesta nos basamos en tres ámbitos: judicial, social y práctico.
–
Judicial: La Constitución Española, que reconoce
como un derecho la libertad de movimiento por el territorio del estado
(actualmente si se tiene reconocida la prestación de asistencia personal
se puede perder al cambiar la residencia a otra comunidad autónoma). La
Convención de la ONU sobre los derechos de las personas con
discapacidad (CDPD) (ratificada por el parlamento español desde 2008 es
una ley de rango superior y obligado cumplimiento). En su artículo 19
reconoce el derecho a la vida independiente y la asistencia personal.
–
Social: La LEPA es una ley con un 90% del
articulado basado en un modelo médico/rehabilitador y con prestaciones
institucionales. Y tan sólo un 10% hacia un modelo social, que es el que
se impone tanto desde la CDPD, desarrollado en la Observación general
núm. 5 (2017) sobre el derecho a vivir de forma independiente y a ser
incluido en la comunidad, así como desde las directivas europeas de
desinstitucionalización y la agenda 2030 de Naciones Unidas.
–
Práctico: Las pocas experiencias de fomento de la
vida independiente a través de la asistencia personal que ha habido en
estos años han sido formadas e impulsadas directa o indirectamente por
miembros del Foro de Vida Independiente y Divertad desde 2006. A través
de oficinas de vida independiente (OVIs), en Madrid, Barcelona,
Galicia, Andalucía y el pago directo en Guipúzcoa y Valencia.
De esas experiencias podemos concluir que la asistencia personal es
el recurso que permite llevar una vida incluido en la comunidad en
igualdad de oportunidades, que hace posible desarrollar el proyecto de
vida a las personas que la disfrutan. Nos ha permitido igualmente
evaluar las OVIs en forma de estudios econométricos y de retorno social
de la inversión, dando resultados muy positivos y favorables de estas,
frente a opciones de institucionalización como las residencias.
Son estos motivos los que respaldan la
necesidad de contar con una ley que aborde expresamente todos estos aspectos.
Entendemos que
debe haber un consenso mayoritario entre los partidos políticos
representados en el Congreso de los diputados para llevar a cabo el
desarrollo de esta Ley, no es una cuestión de colores o sensibilidades
políticas, sino de derechos y dignidad de las personas discriminadas por
su diversidad funcional.
Por ello, desde el FVID, instamos a todos los partidos políticos para que en esta legislatura se apruebe una Ley
de Vida Independiente y asistencia personal para cualquier persona con
diversidad funcional. Sin restricciones de edad, capacidad o actividad,
igualitaria en cualquier lugar del estado y en función de las
necesidades de cada caso personal.
http://forovidaindependiente.org/por-una-ley-de-vida-independiente-y-asistencia-personal/