domingo, 31 de julio de 2016

Tendre que nadar con cuidado para no resbalar


Snorkel-O te ayuda a respirar



Regalar Felicidad


Banco para sillas de ruedas


Escondía sus piernas para pedir limosna


De aquellos Polios estos PostPolios


Playas Accesibles


Respeta la plaza PMR Dios y el guardia Vigilan


El diablo sobre ruedas: Pablo Echenique

La polémica suscitada por la relación entre Pablo Echenique y su asistente personal nos lleva a hablar de la falta de regulación laboral en este colectivo.
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Los recortes a la Ley de Dependencia acumulados ascienden, según el último Dictamen del Obser­vatorio de Dependencia, a 2.865 millones de euros.
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Iñaki Martínez presidente de ASAP y asistente personal explica que las condiciones de trabajar en negro están a la orden del día en el colectivo, actualmente es “una profesión de paso por las condiciones laborales”.

El secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique

 
Ante lo ocurrido con la polémica sobre Pablo Echenique me dispongo a dar mi opinión más allá de los 140 caracteres que me permite Twitter.

Sí me gustaría, antes de seguir estas líneas, apoyar a todos los asistentes personales que se encuentran en una situación precaria, fruto de la crisis en la que estamos inmersos y de la falta de voluntad política (pasada por agua y dos reformas laborales).

Por otro lado, mi respeto y apoyo al que fue, junto con Raúl Gay, creador de este blog, y que ha recibido todo tipo de insultos y juicios sobre su persona durante estos días, cuando él mismo pidió perdón aun cumpliendo con la legalidad y sin estar obligado a pagar la Seguridad Social de su asistente, con el que, además, tenía una gran relación. No entraré en la ética o la legitimidad, porque no me considero quien para cuestionar a nadie ni es este el espacio para ello.

Para los que quieran conocer de primera mano lo ocurrido tienen aquí este artículo y su propia explicación al respecto.

Por resumir, se le achaca a Pablo Echenique contar con los servicios de un asistente personal durante 30 horas al mes y cometer la presunta irregularidad de no regularizar la situación del empleado. Según Rafael Gordillo, profesor de Derecho del Trabajo, todo parace indicar que la relación entre Pablo y su asistente nunca estuvo bajo el ámbito de aplicación del Estatuto de los Trabajadores.

Es una pena que hayan intentado cortar la cabeza a Pablo Echenique por intereses partidistas o por la supuesta ética que se suele exigir en el ojo ajeno, No obstante, ha sido positivo a la hora de sacar a la luz una figura bastante olvidada: el asistente personal. Como ha dicho el mismo Echenique, esta es una oportunidad que nos brinda hablar de “la dependencia y denunciar la injusta y dolorosa situación a la que una clase política al servicio de los privilegiados ha condenado a millones de dependientes y sus familias en nuestro país”.

Ahora que por fin ha interesado el tema, de rebote, vamos a hablar de ello. Toda la polémica suscitada es una gran y estupenda excusa para hablar de lo que no interesa. Porque la realidad es que tras los brutales recortes en la Ley de Dependencia, “nuestro sistema obliga, por tanto, a que yo y cientos de miles de dependientes tengan que ser obligatoriamente asistidos por sus familiares, sin derechos y esencialmente gratis”, denunciaba Echenique en su explicación.

Si he escrito estas líneas es para que nos lleve a reflexionar y dar un paso adelante hacia los derechos de las personas con diversidad funcional así como a sus asistentes personales. Para empezar, la asistencia personal debería ser un derecho humano y por tanto, gratuito y universal pagado por todos.

La precariedad laboral de los asistentes personales

 

Iñaki Martínez, presidente de la Asociación Española de Asistencia Personal (ASAP) y asistente personal, explica que las condiciones de trabajar en negro están a la orden del día en el colectivo, que actualmente es “una profesión de paso por las condiciones laborales”. Por tanto, desde ASAP consideran necesaria una regulación laboral y una formación adecuadas en su colectivo.

El asistente personal es una figura de apoyo para que las personas con diversidad funcional “sean libres de vivir, de equivocarse, de ser independientes y que tiene el lugar de trabajo la vida de otra persona sin ser un espacio físico concreto”, explica Iñaki. “Para desempeñar ese trabajo hay que tener unos conocimientos y es una profesión compleja y es necesaria una regulación contando con los propios asistentes”.

“Lo que hay actualmente es un escenario de supervivencia entre asistentes personales y personas con diversidad funcional”, prosigue Iñaki. La cuestión es que “se está empezando a aceptar como normal este funcionamiento, y ese es el especial problema, porque es algo generalizado. Es el momento de cambiar de escenario para que sea de derechos garantizados para ambas partes”.

Por otro lado, es necesario que la contratación de los asistentes personales no sea tan precaria ni fuera del sistema económico. La realidad de nuestro país es que tal y como argumentó Echenique "mucha gente humilde", como el caso de su asistente, se ve empujada a "participar de la economía sumergida".

Ley de dependencia: una quimera

La falta de financiación y de voluntad política ha hecho fracasar una ley insuficiente que debía ser el embrión del cuarto pilar del estado del bienestar. Por tanto, si queremos sacar algo en claro de todo ello, es más preciso revisar la regulación laboral y de seguridad social aplicable a las personas que realizan este tipo de prestaciones.

La realidad es que un total de 1.180.435 personas está en situación de dependencia reconocida en España lo que supone que el 2,5% de la población.   Los recortes a la dependencia acumulados ascienden, según el último Dictamen del Obser­vatorio de Dependencia, a  2.865 millones de euros. 

Como explica la Federación de Vida Independiente FEVI, “cada vez se hace más evidente la necesidad de disponer de una norma estatal para la provisión de asistencia personal, desligada de la mal llamada «Ley de Dependencia», que cumpla lo estipulado en la  Convención de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad”.

Prosigue FEVI, “la realidad es que en España existen otros «pablosechenique» poco afortunados, con unas prestaciones precarias (…) sin acceso al mercado de trabajo, beneficiarios de una pensión no contributiva escasa… Esto aboca a estas personas a contratar asistencia personal al margen del mercado regular de trabajo o a recibir apoyos de la familia”. La realidad es que más de 125.000 personas han fallecido en los últimos cuatros años sin llegar a recibir las atenciones a las que tienen derecho, según la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales

Los cuidados son de las mujeres

 

Algo también curioso y digno de destacar por toda la polémica suscitada es que ninguna de las críticas se ha basado en preocuparse en la carga que reciben miles de mujeres –y algunos hombres- que hacen frente a las tareas del hogar y al cuidado de las personas con dependencia, tarea que además requiere de una formación previa. Se ha hecho mucho énfasis en los derechos de la clase trabajadora, pero poco se ha hablado de la madre o la mujer de Pablo que se han hecho cargo de los cuidados del mismo durante mucho tiempo. Ni que decir tiene que los derechos de los trabajadores/as son para todas y no sólo para los que trabajan por cuenta ajena o fuera del hogar. Muchas deberían recibir ayudas por parte del Estado por los cuidados que asumen mientras se regula la figura de la asistencia personal.

Quizá la falta de ética o legitimidad que critican algunos con más o menos acierto sobe Pablo y todo el revuelo montado nos haya servido a todos para denunciar la situación en la que se encuentran las personas con discapacidad, así como las que prestan sus cuidados.

La ética es para los otros. Esa misma ética que ahora se le exige al político es la ética que echamos en falta los olvidados. Ojalá se esmeren de la misma manera y exijan la igualdad para todas nosotras, asistentes personales o personas con diversidad funcional. Y entonces esa misma ética que ahora nos lapida a algunos sirva para que seamos tratados de igual manera y no como ciudadanos de segunda.

 

 http://www.eldiario.es/retrones/diablo-ruedas-Pablo-Echenique_6_542855724.html

 

 

 


Si tienes mal agarre . . .


sábado, 30 de julio de 2016

Recicla tus prótesis


Tu diversidad puede ser una capacidad


Entender la accesibilidad universal


Pilar Lima
Senadora territorial por la Comunidad Valenciana-Podem. Persona sorda
Antonio Navarro
Portavoz del Círculo Discapacidad País Valenciá. Autonómo. Persona ciega
Benito Pérez
Consejero de Podem Castelló. Coordinador de Riesgos Laborales. Discapacidad física


Ariadna, a través de la Leyenda del Minotauro, se enamoró de Teseo y le enseñó el sencillo ardid de ir desenrollando un hilo a medida que avanzara por el laberinto para poder salir más tarde; supo encontrar esa gran solución a un gran problema: ¿cómo salir de un intrincado laberinto? Sencillamente, utilizando un hilo que marcara el camino de vuelta. Si entendemos el hilo de Ariadna como una guía ante un problema complejo, la accesibilidad universal sería nuestro hilo hacia una sociedad en igualdad, hacia un espacio diverso e innovador, en el que todas las personas tendríamos cabida. Por lo tanto, no se trata del fin sino del medio. La accesibilidad universal será el instrumento que nos hará ser una sociedad mejor, y es la condición que deben cumplir los entornos, procesos, bienes, productos y servicios, así como los objetos, instrumentos, herramientas y dispositivos, para ser comprensibles, utilizables y practicables por todas las personas. 


El error es pensar que la accesibilidad universal es para las personas con (dis)capacidad, el error es pensar que la vida no te “discapacitará”, que no necesitarás esa rampa, ese ascensor, esos subtítulos, o pensar que serás invencible siempre y no tendrás accidentes que te postren en una silla de ruedas. Si es así, ve pidiendo la vez a la Virgen para encomendarte porque entre bajar el paro y recibir medallas igual va un poco liada…


Y volviendo a tirar de ese hilo son varias las leyes que legislan sobre accesibilidad universal, la LIONDAU de 2003 fue una de ellas y que fue refundida junto a la LISMI en el Real Decreto Legislativo de los Derechos de las Personas con Discapacidad de 2013, que insta entre otras cosas a las administraciones públicas a ser accesibles en plazos determinados. La Convención de la ONU por los derechos de las personas con discapacidad se ratificó más tarde y fue un paso importante en esta materia. Puede que algunas instituciones públicas llevaran a cabo tímidas reformas pensando en las personas con (dis)capacidad como meros espectadores, como quién adapta los palcos de un teatro, puede que algún aseo destinado al público… pero lo que no se había previsto de ninguna manera es que tuvieran que adaptar el escenario. La reciente entrada de dos senadoras con diversidad funcional, hizo patente que la Cámara Alta había legislado de cara a la galería, incumpliendo la misma normativa que ella legisla, y así para el resto de edificios públicos.
 
 
Llegadas a este punto, en esta tesitura, ¿qué hacemos? Tenemos dos opciones: tirar de ese frágil hilo suavemente recordando esa normativa, que unida a nuestra presencia cobra una dimensión nueva, o tirar de ese hilo fuertemente a riesgo de que se rompa y con el peligro de dejarnos arrastrar por un activismo triste, pesimista, arisco y antipático. La reivindicación de un derecho es un acto complejo que requiere firmeza pero también amabilidad. La lectura de un comunicado que publicó el CERMI sobre la accesibilidad universal en las instituciones públicas nos hace reflexionar sobre la cuestión, porque nuestra experiencia vivida es otra. Al ente abstracto que representa la institución se le puede y se le debe exigir que sea accesible. Al conjunto de trabajadores y trabajadoras…. que se ha esforzado en un tiempo récord por lograr esa accesibilidad sí que hay que agradecérselo. Es cierto que se debería haber empezado antes, es cierto que no tenían que haber esperado a que llegáramos, pero no es menos cierto que en un tiempo récord han realizado un trabajo desde la ilusión y el respeto, y no reconocerlo es romper ese vínculo entre firmeza y cariño. 
 
 
Al consiguiente comunicado se respondió con otro por parte del Senado en el que se explicaba las acciones tomadas por la institución a nuestra llegada, con el consiguiente coste económico. Acción, reacción, tira y afloja de ese hilo tan delicado. Ser transparente en la cuestión económica es loable y necesario, pero si se nombra de manera aislada sin especificar otros gastos que puedan conllevar los y las senadoras de los distintos grupos parlamentarios en el ejercicio de sus funciones, se contribuye a que la sociedad vea nuestra presencia como un coste y no como una oportunidad, provocando así a perpetuar la discafobia. Realmente la inversión en accesibilidad universal no supera el 1,5% de su presupuesto anual y llega tarde puesto que el plazo de implantación total de la accesibilidad universal en los edificios públicos acabó el pasado 5 de diciembre de 2015 tras doce años de plazo para su cumplimiento. Aunque queda mucho por hacer en este sentido sería necesario dedicar un porcentaje anual con un plan de actuación que permita alcanzar las condiciones accesibles de las instalaciones y servicios de la Cámara tanto eliminando las barreras arquitectónicas como de la comunicación.


Nosotras, las senadoras con (dis)capacidad formamos parte de las personas con diversidad funcional, que en España son 4 millones, y que gracias a nosotras, o al menos en parte, han dejado de ser invisibles a la clase política española. Tuvimos que llegar nosotras para que se dieran cuenta de que no estaban cumpliendo, pero no pasa nada… nos sobra paciencia después de lo vivido, pero también lo queremos todo. Porque queremos igualdad, porque nosotras no somos el problema, el problema está en cómo hemos construido nuestra sociedad. Y no pararemos hasta lograr una normalización e independencia, y a nuestros derechos no se les pone precio. Así que aquí va nuestro total agradecimiento al trabajo que realiza el personal del Senado, a la Institución y a la Mesa, que aunque no estemos ahí parece que sí cumple con nuestras demandas de accesibilidad y a las organizaciones que luchan porque nuestros derechos sean efectivos, y porque como Clara Campoamor: “… me pregunto a dónde van los pensamientos que no digo, y los sentimientos que no expreso…”.

http://blogs.publico.es/otrasmiradas/6809/entender-la-accesibilidad-universal/

Unoxs se liberan, otrxs seguimos . . .


Asociaciones amigas